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fecha: 17/05/2012 última actualización: 15/05/2012

Añadido a los pies de la Catedral tardíamente, durante el siglo XV, el pórtico conserva las líneas de trazado de la iglesia, al prolongar las naves norte, centro y sur en sendos tramos de iguales luces. Sin embargo, el eje de la composición se cambia al introducir en el siglo XVI un fondo absidado en el extremo norte del pórtico y al ampliar la luz en la dirección este-oeste invirtiendo la proporción de los tramos de la iglesia. Resulta así un espacio formado por tres tramos rectos, el intermedio de planta sensiblemente cuadrada, rematado por un "ábside" de planta pentagonal. La traza de este espacio en alzado, construido probablemente a finales del siglo XV, acompaña a la portada continuando las arquivoltas y pilastras en la composición de los arcos formeros y nervaduras de las bóvedas. Asimismo, el programa decorativo primitivo se completa con un conjunto de estatuas sobre ménsula y cubiertas con dosel, situadas en cada uno de los pilares de arranque de la tracería de las bóvedas.
Las bóvedas, por su parte, son de mayor amplitud y ligereza que las de la nave principal de la iglesia, apoyadas en arcos fajones de traza menos apuntada, y compuestas con terceletes, ligaduras y combados entre sus claves, todos ellos, como los fajones, muy esbeltos. La composición de las estrellas de las bóvedas primera y tercera -frente a las naves laterales de la iglesia- sólo utiliza nervios rectos, mientras que la del tramo central y la del fondo emplean combados para el arriostramiento de los nervios mediante los medallones.
Sobre el primer tramo del pórtico se eleva la gran torre campanario, entre los siglos XVI y XVIII -con reconstrucción del chapitel en el XIX, tras un incendio-. El cuerpo inferior de la torre, de fábrica maciza, casi sin huecos, de sillería en la fachada sur -hacia la plaza- y de mampostería el resto de las fachadas, termina en una gran cornisa, esta sí de buena cantería -aunque ejecutada con distinto material y con posterioridad al fuste-. A partir de aquí, la planta de la torre es un octógono irregular, en el cuerpo de campanas, abierto en cuatro de sus lados por arcos en los que se alojan las campanas. Por último, el chapitel es una estructura de madera muy interesante estructuralmente, que soporta una pequeña linterna cubierta por otro chapitelito también de madera y teja de pizarra.